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Acertijo clásico

El acertijo de la lamparita y los tres interruptores

El acertijo de la lamparita y los 3 interruptores es un clásico del pensamiento lateral: parece imposible hasta que notas un detalle que nadie menciona. Lee el enunciado, arma un plan, pruébalo en el simulador y solo después abre la solución.

El enunciado

En un pasillo hay tres interruptores, todos apagados. Uno solo de ellos prende una lamparita que está en una habitación al fondo, con la puerta cerrada: desde el pasillo no se ve si está prendida. Puedes tocar los interruptores todo lo que quieras, pero solo puedes entrar a la habitación una vez. ¿Cómo averiguas cuál la prende?

Sin trampas: no hay ventanas ni rendijas bajo la puerta, y nadie te ayuda desde adentro.

Pruébalo antes de ver la solución

Arma un plan: qué interruptores tocas, en qué orden, cuánto esperas y qué miras al entrar. Acertar por suerte no cuenta; el plan tiene que funcionar sea cual sea el interruptor que prende la lamparita.

Una pista

Una pista

La lamparita no solo da luz.

Otra pista

La luz solo te da dos respuestas, prendida o apagada, y los interruptores son tres. Necesitas una segunda cosa que mirar, o mejor dicho, que tocar.

La solución

Ver la solución
  1. Prende el interruptor 1 y espera unos minutos (con cinco alcanza).
  2. Apaga el 1 y prende el 2.
  3. Entra enseguida a la habitación. Si la lamparita está apagada, tócala con cuidado.
Qué encuentras y qué significa
La lamparita está… La prende…
Prendida El 2: es el único que quedó prendido.
Apagada y caliente El 1: la tuvo prendida varios minutos y lo apagaste hace un momento.
Apagada y fría El 3: nunca lo tocaste.

La clave es que la lamparita da dos datos: la luz cuenta lo que pasa ahora, y el calor, lo que pasó hace un rato. Con este plan, cada interruptor la deja en un estado distinto, y por eso una sola visita alcanza. Eso sí, entra sin demorarte: si esperas mucho, la lamparita se enfría y ya no puedes saber si la prende el 1 o el 3. Los números son lo de menos; cualquiera puede ser «el que calienta» o «el que queda prendido».

¿Y con una lamparita LED?

El truco cuenta con que la lamparita se calienta. Las incandescentes de toda la vida y las halógenas convierten en calor la mayor parte de la energía que usan, así que después de unos minutos prendidas queman al tacto. Una LED da la misma luz con mucha menos energía y se calienta mucho menos: puede quedar apenas tibia, y entonces ya no puedes fiarte del truco.

Por eso el enunciado clásico piensa en una lamparita común, de filamento. Con una LED, el acertijo sigue siendo bueno como problema de lógica, pero si lo haces en tu casa, el resultado puede engañarte.

Variantes

Tres lamparitas y tres interruptores

Si en la habitación hay tres lamparitas y cada interruptor prende una, el mismo plan identifica las tres en una sola visita: la prendida es la del 2, la apagada y caliente es la del 1, y la fría, la del 3. No hace falta ninguna idea nueva.

¿Y con cuatro interruptores?

Con cuatro, hay quien propone separar «prendida y muy caliente» (un interruptor que quedó prendido varios minutos) de «recién prendida» (uno que prendiste justo antes de entrar). En la práctica no funciona bien: una lamparita incandescente empieza a calentarse en cuanto se prende, así que la diferencia no es fiable, y tocar una lamparita encendida quema. La versión justa del acertijo es la de tres.

Lamparita, bombilla, foco, ampolleta o bombillo

El acertijo es el mismo en todo el mundo hispanohablante; lo que cambia es el nombre de la protagonista. En Argentina y Uruguay es la lamparita; en España, la bombilla; en México y buena parte de Sudamérica, el foco; en Chile, la ampolleta, y en Colombia y Venezuela, el bombillo. Si alguien te lo contó como el acertijo del foco o de la bombilla y los tres interruptores, es este.

Por qué cuesta tanto

Casi todo el mundo empieza pensando en la luz: prendo uno, entro y miro. Pero la luz solo tiene dos respuestas y los interruptores son tres, así que con la luz sola no alcanza nunca, hagas lo que hagas. La salida está en el calor, algo que el enunciado no menciona y que tienes que traer tú.

Ese salto es pensamiento lateral: dejar de mirar donde el problema te señala y buscar otra pista. Es lo mismo que pide el modo Vuelta de tuerca de Lamparita, donde una situación que parece imposible tiene una explicación simple.

Por qué nos llamamos Lamparita

Porque eso es lo que buscamos en cada partida: el momento en que se te prende la lamparita, como se dice cuando de golpe aparece una idea. Es el instante en que un problema que parecía imposible tiene sentido, como cuando te das cuenta de que la lamparita también se calienta. Lamparita es un juego para buscar esa chispa con amigos: siete rondas de lógica e ingenio, y suma más quien la encuentra primero.

Más acertijos

¿Quién prende primero la lamparita?

Si te gustan los acertijos que piden pensar distinto, juega Lamparita con tus amigos: 7 rondas de lógica e ingenio, cada uno desde su celular.

Crear partida

Lamparita es un juego: el IQ de batalla es el puntaje de la partida y no mide la inteligencia.